El cuarto bloque de construcción de la educación positiva es la solución de conflictos.

Ya hemos visto que se pueden conseguir las metas de largo plazo dando el afecto y enseñando las normas que correspondan a la etapa en que se encuentra nuestro hijo(a).

En este espacio vamos a tratar algunas situaciones desafiantes que pueden surgir con niños y niñas de diferentes edades.
Vais a poder aplicar lo que habéis aprendido sobre desarrollo infantil con el objetivo de identificar qué puede estar causando un determinado comportamiento en tu hijo(a).

El siguiente ejercicio te ayudará a desarrollar una respuesta efectiva.

0 a 6 meses

El mayor desafío para los padres y madres de bebés es enfrentar el llanto.

Imagina lo siguiente…

Tu bebé de diez semanas ha estado llorando durante varios minutos.
Piensa en lo que hemos visto sobre cómo piensan y sienten los/las niños/as.
Ahora, haz una lista de todos los motivos por los que tu bebé pueda estar llorando.






¿Incluyó en la lista razones tales como?:
• Hambre
• Sed
• Dolor
• Demasiado calor
• Demasiado frío
• Pañal mojado
• Enfermedad
• Miedo
• Necesidad de ser abrazado





Si lo has hecho, ¡felicidades!
Has aplicado tu conocimiento de las etapas del desarrollo para averiguar por qué llora un bebé.

Ahora piensa…
Está llegando la tarde y tu bebé ha estado inquieto y llorando 30 minutos.
Has intentado:
• Darle de comer
• Mirar que tenga ropa cómoda y nada le apriete
• Quitarle mantas y sábanas
• Ponerle sábanas y cobertor
• Medirle la temperatura
• Cogerlo en brazos tratando de calmarlo
• Hacer masajes sobe su barriguita y su espalda

…Y tu bebé aún sigue llorando.
Piensa de nuevo en lo que estuvimos viendo sobre esta etapa del desarrollo.
Ahora, haz una lista con todos los posibles motivos por los que tu bebé sigue llorando:




¿Ha incluido motivos tales como? :
• Dolor desconocido
• Enfermedad que no puedes diagnosticar
• Gases digestivos
• Patrones normales de llanto

Si has tenido paciencia y no has entrado en pánico. ¡Felicidades!.
Le estás transmitiendo que en situaciones de estrés tú mantienes el control y busca soluciones.

Recuerda que los bebés nunca lloran para molestarte. Ellos no entienden que tú tienes sentimientos y te estresas por su bienestar.
Lloran sólo porque tienen que hacerlo. Es un mecanismo de supervivencia.

6 a 12 meses

En esta etapa el mayor desafío es conseguir suficiente sueño.
Los bebés suelen llorar de noche y esto causa interrupciones del sueño, lo cual es agotador.

Imagina…

Tu bebé de seis meses todavía se despierta a las 4 de la madrugada todas las noches.
Estás muy cansada y quieres que tu hijo duerma sin interrupciones.
Piensa en lo que has leído sobre esta etapa del desarrollo.
Ahora haz una lista de todos los motivos por los que tu bebé continúa despertando en medio de la noche.






¿Ha incluido cosas como?:
• Hambre o sed
• Dolor de los dientes
• Demasiado frío o calor
• Pañal mojado
• Enfermedad
• Miedo a que tú hayas desaparecido
• Organización cerebral
• Necesidad de cariño
• Necesidad de que lo tomen en brazos






Recuerda que los bebés no despiertan para molestarte, o porque están mal criados.
Es imposible malcriar a un bebé con demasiados cuidados o cariño.

Los bebés son como las plantas.
Necesitan mucho cariño y atención para crecer sanas.

Ahora imagina lo siguiente….
Tu bebé ha comenzado a emitir sonidos fuertes.
De pronto va a chillar.
Esto suele hacerlo en lugares públicos o en sitios donde la gente normalmente está quieta.

Piensa en lo que has aprendido.
Ahora escribe todas las razones por las que tu hijo/a está haciendo todo ese ruido:






¿Ha incluido motivos como estos? :

• Intento de imitar una conversación
• Le entretiene hacer ruidos fuertes
• Experimenta averiguando qué pasa si emite diferentes sonidos
• Prueba su lenguaje
• Balbuceo normal
• ¿El inicio del lenguaje tal vez?

Tu hijo/a no está haciéndolo para avergonzarte o molestarte.
Está demasiado/a entusiasmada descubriendo el lenguaje.
Le gusta experimentar y descubrir nuevos sonidos.
Todos sus gritos –incluso los más fuertes– son un signo de desarrollo.

1 a 2 años

En esta etapa los niños(as) ya caminan y les encanta explorar.
El mayor desafío para los padres y madres es mantener su integridad física.
Imagina….
Tu hijo(a) es muy enérgico/a.
Camina rápido por la casa tocando todos los objetos, incluyendo tijeras y cuchillos.

Te preocupa que se haga daño si continúa a ese ritmo.

Para resolver este problema, piensa en lo aprendido. Ahora haz una lista con todos los motivos por los que tu hijo/a hace cosas peligrosas:






¿Ha incluido motivos como?:

• Necesidad de tocar para aprender
• Un fuerte impulso por explorar
• Falta de experiencia con el peligro
• Ignorancia sobre cuales son los objetos peligrosos
• Limitación del lenguaje que le permita comprender las advertencias
• Alegría de explorar y jugar con cosas nuevas
• Confianza en la seguridad de su ambiente
• Amor por aprender

Ahora imagina esta otra situación…….
Durante sus viajes exploratorios, su pequeño/a ve un florero sobre una mesa.
Se trata de tu florero favorito, hecho a mano.
Es un tesoro familiar.
El niño lo agarra y el objeto cae al suelo, rompiéndose en pedazos.

Para saber cómo responder ante esta situación, recuerda lo que has aprendido.
Enumera a continuación todos los motivos por los que tu bebé ha roto tu florero favorito.






¿Ha incluido motivos tales como?:

• Ignorancia sobre qué objetos son frágiles
• Incapacidad de entender tus sentimientos por ese objeto
• No saber cómo sus actos tienen determinados efectos y consecuencias
• Necesidad de manipular para aprender
• Una gran curiosidad
• Lenguaje insuficiente para entender advertencias
• Entusiasmo al ver objetos novedosos
• Mucha confianza en la seguridad de su ambiente
• Amor por aprender

Recuerda que tu hijo/a no manipula, juega, saborea cosas ni deja caer cosas para torturarte.
No tiene idea de qué objetos le pueden hacer daño, o cuáles son valiosos para ti, o cuales son frágiles.
No sabe nada de dinero ni precios.
Cuando un niño toca o rompe objetos, está aprendiendo lo que es el mundo.

Sigue imaginando….
Es un día lluvioso y debes llevar a tu hijo/a a una cita con el médico.
El autobús está a punto de llegar.
Cuando tratas de ponerle el abrigo, él, se niega.
Dice ¡no! y se lo quita, forcejeando contigo.
Sientes cómo se acumula tu frustración e ira.

Para un momento y piensa en lo que hemos visto.
Haz una lista de todos los motivos por los que tu hijo/a se niega a que lo/a abrigue.






¿Has incluido motivos tales como?:

• Un gran sentido de independencia
• Ignorancia sobre el concepto de tiempo
• Incapacidad para entender por qué es importante que vaya abrigado/a
• Incapacidad para entender por qué es importante no perder el autobús
• Incapacidad para entender por qué hay que ir ahora
• Porque lo/la han interrumpido en algo que es más importante para él/ella
• El deseo de elegir su propia ropa
• Falta de experiencia sobre la lluvia, mojarse y pasar frío
• Aumento de su stress por verte perder la paciencia
• Desagrado por sentir ese abrigo encima
• Negativa infantil normal

2 a 3 años

En esta etapa los/las niños/as normalmente desarrollan temores.
Resulta estresante para las madres y padres, cuando ellos/ellas se echan a llorar si deben salir de la casa, o cuando se asustan con otra gente.
Visualiza…..
Tu hijo/a ha comenzado a negarse a ir a la cama por las noches.
Llora desconsoladamente cuando lo/la dejas en su habitación.
Tú estás enfada y desesperada por ese comportamiento.
Haz una lista con todas las razones que se te ocurran de por qué tu pequeño(a) se niega a ir a la cama.








¿Has incluido motivos tales como?:

• Imaginación que lo/la hace ver monstruos
• Ignorancia sobre la diferencia entre imaginario y real
• Creencia de que las sombras son fantasmas, los ruidos son asaltantes, etc.
• Sensación de peligro cuando lo/la dejan solo/la en la oscuridad
• Incapacidad de entender que cuando tú te vas, enseguida vuelves
• Incapacidad de expresar sus temores con palabras
• Estrés al ver que tu enfado aumenta

Veamos otra situación…

A tu hijo(a) le encanta jugar a la pelota.
Le gusta hacerla rebotar, tirarla, etc.
Un día está con él/ella en una tienda y ve una gran pelota roja.
Da un grito de alegría, la coge y escapa con ella.
Tú no tienes suficiente dinero para comprar esa pelota.
Lo atrapas y le ordenas que devuelva la pelota .
En ese momento, a él(ella) empieza con una rabieta.

Considera lo que sabes sobre esta etapa de desarrollo.
Haz una lista con los motivos de la rabieta.






¿Has incluido motivos tales como?:

• Desconocimiento de cómo operan las tiendas y el dinero
• Incapacidad para entender por qué la pelota no es suya
• Incapacidad de expresar sus sentimientos con palabras
• Incapacidad para entender cómo te sientes tú
• Un fuerte deseo de independencia
• Deseo de controlar su mundo

3 a 5 años

A esta edad los chicos y chicas son muy curiosos/as.
Quieren saber cómo funciona todo y por qué.
Les encanta experimentar con objetos.

Imagina esta situación…
Tu hijo/a abre un mueble, saca todos los objetos, los pone uno encima de otro y estos se caen, rompiéndose algunos de ellos.
Siente como la rabia sube por todo tu cuerpo.

Elige un momento para pensar sobre esta etapa del desarrollo.
Enumera las razones por las que tu hijo(a) ha actuado así.






¿Has incluido motivos tales como?:

• Deseo de saber cómo funcionan las cosas
• Pasión por experimentar con objetos para conocer sus características
• Deseo natural de aprender del mundo que le rodea
• Ganas de jugar
• Tendencia a “perderse” en el juego
• Inexperiencia con objetos para saber cuáles se rompen
• Incapacidad para entender por qué es importante si destruye ciertos objetos.

Ahora, imagina esta otra situación…

Estás vistiéndote para ir a trabajar.
Tu hijo(a) está jugando tranquilamente.
Cuando estás lista, le dice que hay que irse, pero él/ella no para de jugar.
Se lo repites, pero no hace caso. Tú empiezas a irritarte.

Coge aire y ten en cuenta lo que sabes acerca de esta etapa del desarrollo infantil.
Haz una lista con los motivos por los que el niño o la niña no responde a tus instrucciones.






¿Has incluido motivos tales como?:

• Un impulso biológico fuerte por jugar
• Una gran concentración en su juego
• La importancia de este juego para él/ella
• Deseo de completar lo que está haciendo
• Incapacidad para entender por qué hay que marcharse justo ahora
• Dificultad para ver la situación desde el punto de vista de su madre o padre
• La sensación desagradable de ser interrumpido/a en medio de su actividad favorita

Analicemos esta situación…
Estás preparando la comida y te sientes cansada.
Tienes todo planeado y has ordenado los ingredientes para echarlos a la cazuela.
Tu hijo(a) te pregunta si te puede ayudar.
Sabes que si se lo permites, vas a tardar más y no tiene ganas de limpiar después.
Así es que le dices al niño(a) que te deje sola.
Pero él insiste y tú comienzas a irritarte.
Piensa por un instante lo que sabes de esta etapa de desarrollo.

Haz una lista con todos los motivos por los que tu hijo(a) insiste tanto en ayudarte.






¿Has incluido motivos tales como?:

• Un gran deseo de aprender nuevas habilidades
• Un impulso natural para dominar desafíos
• Gusto por manipular ingredientes nuevos
• Curiosidad por saber qué pasa cuando los ingredientes se mezclan y cocinan
• Incapacidad para entender por qué no quieres que te ayude
• Incapacidad para ver las cosas desde tu punto de vista
• Deseo de hacer cosas importantes como los adultos
• Deseo de ser como tú

Si has hecho la lista, has aplicado tu conocimiento sobre esta etapa para comprender el porqué de la insistencia de tu hijo(a).

Sigamos…
Estás en un parque que está cerca de una carretera.
Tu pequeño/a está jugando a la pelota cerca de esa carretera.
De pronto, la pelota rueda hacia la carretera, justo cuando viene un coche.
El/la niño(a) corre detrás de la pelota.
Tú entras en pánico de que lo/la puedan atropellar y corres tras él/ella para pararlo/a.
Ahora piensa en lo que sabes sobre esta etapa del desarrollo.

Haz una lista con todos los motivos por los qué tu niño(a) corrió hacia la calle.











¿Has incluido motivos tales como?:

• Inexperiencia sobre lo que significa ser atropellado/a por un coche
• Ignorancia de la diferencia física entre un coche y el cuerpo de un niño/a
• Desconocimiento sobre lo que significa el impacto de un vehículo en movimiento en el cuerpo de un niño/a
• Incapacidad para ver la situación desde el punto de vista del conductor
• Ignorancia sobre qué se siente de ser gravemente herido/a
• Desconocimiento de lo que es la muerte
• Una tendencia a abandonarse en el juego, inconsciente de lo que lo rodea

Si lo has hecho, ahora entiendes por qué un/una niño(a) de esta edad se lanza ciegamente a la calle.

5 a 9 años

Tu hijo/a ha entrado a un nuevo mundo, el colegio.
Las expectativas para él/ella han cambiado.
Su vida se ha hecho más compleja.

Imagina lo siguiente…
Recibes un parte diciendo que tu hijo(a) se está metiendo en problemas.
No puede estar quieto/a y le lleva mucho tiempo terminar las tareas.
El éxito escolar de tu hijo(a) es muy importante para ti.
Antes de que vuelva a casa quieres tener claro cómo responder a esto.

Piensa en lo que sabes sobre esta etapa del desarrollo y de su temperamento.
Haz una lista con todos los motivos por los que tu hijo(a) se está comportando de esa manera.






¿Has incluido motivos tales como?:

• Gran nivel de actividad que le impide estarse quieto/a
• Gran nivel de actividad, lo que le hace aburrirse con tareas tranquilas
• Un ritmo irregular, lo que le dificulta seguir rutinas todos los días
• Un ritmo que le hace dormirse tarde, por lo que está cansado/a al día siguiente
• Un ritmo que le hace tener hambre a horas que no sincronizan con el horario escolar
• Entusiasmo por nuevas situaciones y gente nueva
• Dificultad de adaptación a toda nueva expectativa, norma y disciplina en la sala de clases
• Interés por todo lo que ocurre alrededor de él/ella
• Una tendencia a perder interés cada vez que no tiene éxito inmediato en algo
• Incremento en su interés por las relaciones públicas y hacer nuevos amigos

Si lo has hecho, sabes lo suficiente sobre el desarrollo y temperamento como para entender por qué a tu hijo(a) le resulta difícil adaptarse a las expectativas del profesor o profesora en la escuela.
Algo que tendrás que lidiar y ponerte tú y a tu hijo/a en valor.

Veamos otra situación…
Tu pequeño(a) y un amigo(a) están jugando con animales de juguete.
Solo hay un caballo y ambos lo quieren.
Cuando su amigo(a) lo coge, tu hijo(a) le pega y se lo quita.
El amigo(a) llora y se enfada.
De pronto los niños(as) que jugaban tranquilamente, ahora están discutiendo a gritos.
Tú quieres parar la pelea y enseñarle a tu hijo(a) a no pegar.

Antes de responder, ten en cuenta la etapa evolutiva y su temperamento.
Haz una lista con todos los motivos por los que tu hijo(a) ha pegado a otro/a niño/a.






¿Has incluido motivos tales como?:

• Falta de experiencia en manejo de conflictos
• Dificultad para ver el punto de vista de otro niño(a)
• Dificultad para expresarse con palabras
• Dificultad en controlar sus impulsos
• Un temperamento que lo/la hace reaccionar intensamente ante la frustración
• Porque te ha visto dar golpes a otros/ o a él/ella mismo/a cuando estabas enfadado/a.

Si lo has hecho, has aplicado lo que sabes sobre desarrollo y temperamento para entender por qué tu hijo(a) pega a otro/a niño(a).

Sobre tu estado de ánimo

Tu estado de ánimo es un factor importante en la conducta de tu hijo(a) y cómo reacciona frente a él.
Si te sientes cansada, irritada, o preocupada por algo, es más probable que te enfades con tu hijo/a.

Muchas veces los padres y madres descargan su frustración sobre sus propios hijos/as.

Cuando el ánimo de los padres y las madres es impredecible, los niños(as) se sienten inseguros/as y ansiosos/as.

Cuando los padres y las madres ignoran una conducta infantil un día, pero se enfadan por la misma conducta al día siguiente, los niños y niñas se sienten confundidos/as.

Cuando los padres y las madres se enfadan con sus hijos/as por motivos que no tienen nada que ver con ellos/as, se resienten porque se sienten tratados/as de forma injusta.
Cuando están habitualmente de mal humor, los niños(as) se sienten amenazados/as y temerosos/as.

El humor de los padres y madres afecta el comportamiento de los niños/as.
Es importante que ambos sean conscientes de su propio carácter.
Es necesario que no proyecten su mal humor sobre sus hijos(as).

Es importante que duermas y comas de forma adecuada para tener la energía necesaria para enfrentar las tensiones del día a día y de la vida.

Si ves que te enfadas con mucha frecuencia, estás triste, preocupada, o estresada, busca ayuda, o algún familiar que te apoye.
Es importante que soluciones tus problemas de manera constructiva para no dañar a tus hijos(as).

La situación de ejemplo:

Tu hijo(a) es muy activo/a.
Va muy rápido por toda por la casa.
Donde quiera que va, coge todos los objetos.
Acaba de coger unas tijeras que vio sobre una mesa.

¿Qué debes hacer? Piensa en todas las respuestas y escoge la mejor y por qué.

1-Pegarle en las manos para enseñarle a no coger objetos peligrosos
2-Gritarle fuerte para asustarlo/a, pare, y que no agarre las tijeras
3-Quitarle las tijeras calmadamente, decirle como se llama dicho objeto, y enseñarle cómo cortar papel.
Explicarle que puede hacerse daño, por eso las pondrás en un lugar seguro.
Luego distrae su atención con un juguete.

Paso 1 – Recuerda tus metas de largo plazo

¿Cuáles son tus metas importantes a largo plazo en este caso?
Escribe cada una de las respuestas que conducirán a tus metas.




Paso 2 – Enfoque en calidez y estructura

Revisa cada respuesta y compárala con lo que sabes sobre entregar calidez.
¿Con cuál de ellas identificas tus metas a largo plazo?:
• Dar seguridad emocional
• Demostrar amor incondicional
• Demostrar afecto
• Respetar su nivel de desarrollo
• Mostrar sensibilidad por sus necesidades
• Mostrar empatía por sus sentimientos

Ahora compara cada respuesta con lo que sabes sobre dar estructura.
¿Con cuál de ellas identificas tus metas a largo plazo?:
• Dar una guía clara de comportamiento
• Dar información clara sobre sus expectativas
• Entregar una explicación clara
• Apoyar el aprendizaje de tu hijo(a)
• Fomentar el pensamiento independiente
• Enseñar habilidades de solución de conflictos

Cuando los/las niños(as) comienzan a aprender sobre normas.
Entienden más palabras de las que pueden decir, así que ya pueden aprender mediante explicaciones.
Recuerda que lleva tiempo el que sepan todo lo necesario. Y que todavía necesitan aprender mediante manipulación.

Paso 3 – Vuelve a recordar cómo piensa y siente tu hijo(a)

¿Por qué los/las pequeños/as tocan todo?



Paso 4 – Resolución de problemas

Compara cada respuesta con lo que has aprendido sobre desarrollo infantil.
Confirma las respuestas que respetan el nivel de desarrollo de tu hijo(a).

1-Pegarle en las manos para enseñarle a no coger objetos peligrosos
2-Gritarle fuerte para asustarlo/la y que no tome las tijeras
3-Quitarle las tijeras tranquilamente, decirle cómo se llama dicho objeto, y enseñarle cómo cortar papel.
Explicarle que puede hacerse daño, por eso la pondrás en un lugar seguro.
Luego distrae su atención con un juguete

Paso 5 -Respondiendo con disciplina positiva

Ahora que has pensado en tus metas a largo plazo, en dar calidez y estructura, y en el nivel de desarrollo de tu hijo(a), ¿Qué respuesta escogerías?



Si es la Nº 3, ¡Bien hecho!

Cuando sientes enfado e ira

Hay muchos momentos durante el desarrollo de tu hijo/a en que te sentirás enfadada o con miedo.
A veces esos sentimientos te van a llevar a la ira descontrolada.

Nos ponemos histéricas cuando creemos que nuestros/as hijos/as se portan mal a propósito.
Si pensamos que pueden controlar su conducta y que están tratando de hacernos enfadar, lo más probable es que así sea.
Pero los/as niños(as) no entienden cómo nos sentimos.
No saben qué nos molestará y qué no nos molestará.
Están tratando de entender todo eso, además lo que le rodea.
Nuestra ira les asusta.
No es esa la respuesta que esperan.

En el trato con nuestros/as hijos/as, a cualquier edad, la paciencia es muy importante.
Nuestros/as hijos/as van a aprender de nosotras, a actuar cuando ellos/as estén enfadados/as.

Hace falta orden por tu parte para controlar la ira y responder con disciplina positiva.
A veces ayuda respirar hondo, salir a andar, o abandonar el cuarto para enfriar la rabia.

El aprendizaje infantil es gradual.
Les llevará tiempo entender qué es lo que estamos tratando de enseñarles.
Pero para lograr nuestras metas a largo plazo, es clave que ellos/as comprendan e integren ese aprendizaje.

Técnica para controlar tu ira:

1.- Cuenta hasta 10 antes de decir o hacer cualquier cosa.
Si todavía estás enfadada, vete hasta que te calmes o pide un poco de tiempo.

2.- Relaja los hombros, respira profundo y di: “cálmate”, o “tómalo con calma”.

3.- Junta las manos detrás de la espalda y espera.
No digas nada hasta que no te hayas tranquilizado.

4.- Sal a dar una vuelta y piensa en la situación. (Cuando puedas, mientras tanto, no hagas nada, sólo evalúa la situación.
Si requiere una respuesta rápida, actúa con los conocimientos que ya tienes sobre educación positiva y técnicas que hemos visto para calmar el estrés y a tu niña interior herida, que es la que suele aparecer en estos casos.
Piensa en por qué tu hijo(a) actúa de esa manera.
Míralo desde su punto de vista.
Piensa en una respuesta que respete su punto de vista y también explique por qué te has enfadado.

5.- Ve a un lugar tranquilo y recuerda los pasos de la disciplina positiva.
Vuelve donde esté tu hijo/a cuando hayas elaborado una respuesta que satisfaga tus metas a largo plazo, de vínculos afectivos y normas y ten en cuenta cómo se siente y piensa tu hijo(a).

6.- Recuerda que se trata de una oportunidad para enseñarle cómo resolver conflictos mediante la comunicación.

La ira es un signo de que ni tú ni tu hijo(a) entendéis vuestros respectivos puntos de vista.
Pon en valor la comunicación entre vosotros/as como pilar básico de las buenas relaciones entre madres, padres e hijos/as.

No dejes que la ira te haga decir cosas de las que luego te arrepientes, faltar al respeto a tu hijo(a), gritarle o pegarle.
Recuerda que nuestro aprendizaje más importante ocurre en los momentos más difíciles.
Aprovecha cada situación para ser la persona que quieres que tu hijo(a) llegue a ser algún día.

Ejemplo de situación:

Es un día de lluvia y debes llevar a tu hijo(a) a una cita con el médico.
El autobús está a punto de llegar.
Cuando vas a ponerle el abrigo, no quiere.
Dice ¡no! y se va.
Es en ese momento cuando empieza el enfado y el estrés porque se va el autobús.

¿Qué debes hacer?
Piensa en las siguientes respuestas, elije una y escribe por qué.

1-Pegarle y decirle que no puede desobedecerte
2-Quitarle su juguete favorito para castigarlo/a
3-Explicarle que está lloviendo.
Enseñarle que significa “mojado/a”.
Le dices que podrá llevar un paraguas para mantenerse seco/a.

Paso 1- Recuerda tus metas de largo plazo
¿Cuáles son tus metas relevantes a largo plazo en esta situación?

Paso 2 – Enfoque en calidez y estructura
Compara las respuestas con lo que sabes sobre dar calidez.
Ante cada respuesta, verifica si…
• Entregas seguridad emocional
• Demuestras amor incondicional
• Demuestras afecto
• Respetas su etapa de desarrollo
• Demuestras sensibilidad por sus necesidades
• Demuestras empatía con sus sentimientos

Ahora compare cada respuesta con lo que sabe sobre entregar estructura.
Ante cada respuesta, verifica si…
• Das una guía clara de comportamiento
• Das información clara sobre tus expectativas
• Ofreces una explicación clara
• Apoyas el aprendizaje de tu hijo/a
• Fomentas el pensamiento independiente
• Enseñas habilidades de solución de conflictos

Paso 3 – Te en cuenta cómo piensa y se siente tu hijo(a)

¿Por qué a veces los/as pequeños/as rechazan hacer lo que queremos que hagan?

Paso 4 –Solución de problemas

Compara cada respuesta con lo que sabes sobre los niveles de desarrollo infantil.
Verifica cada respuesta que respete el nivel de desarrollo.

Paso 5 – Respondiendo con disciplina positiva

Ahora que has pensado en tus metas a largo plazo, las maneras de dar calidez y estructura y también en el nivel de desarrollo de tu niño/a ¿De la pregunta anterior qué respuesta escoges?



Si es la Nº 3, ¡Enhorabuena!

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